El Disparate

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Hace ya unos buenos meses que abrió este nuevo local en la Alameda de Hércules (número 31) y no podíamos dejar de visitarlo, así que aprovechando la visita de unos amigos este fin de semana nos decidimos por este local que tanto nos habían recomendado.



El Disparate es un local nuevo, acogedor y bien decorado, parte de un nuevo Hostel en la Alameda. Según nos habían comentado es hermano del restaurante El Gallinero de Sandra, que nos encanta y descubrimos que la calidad era similar.


Para abrir el apetito pedimos el foie con mermelada que estaba frío en vez de a temperatura ambiente y venía con nueces y una compota un poco agria y pan para untar, la verdad es que estaba exquisito.

De platos probamos algunos de la carta y otros de las sugerencias fuera de carta que nos comentaron cuando nos sentamos, como la choba, el bonito a la plancha con verduritas, el pollo a baja temperatura con crema de payoyo y sobrasada o la brocheta de atún con verduras.

Todo estaba excelente, bien cocinado, sin una espina, sabroso y muy natural, se notaban de enorme calidad los productos, con sabores suaves bien mezclados con especias o salsas, espectacular.



De postre pedimos una tarta de queso y un mousse de limón que compartimos, yo no soy muy dulcera y la tarta de queso no me acabó de convencer por su textura, y quizás porque estaba un poco fuerte. Sin embargo el mousse de limón con fresas simplemente estaba delicioso, a los cuatro comensales nos dejó sin habla este postre.



Bebimos una mezcla de cerveza y vinos, de éstos tienen bastante variedad y los sirven bien. Quedamos encantados con el trato y la cena.

El disparate no es un restaurante/bar barato, pagamos unos 27€ por persona, sin embargo es uno de esos lugares para pegarse un capricho de vez en cuando.
Si después de cenar te apetece tomar algo, en el mismo edificio tienen una terraza chill out en la última planta super agradable, tampoco es especialmente barata para los entándares a los que estamos acostumbrados en Sevilla, pero merece la pena tomarse algo por lo a gusto que se está.

¡Ideal para una noche veraniega!

Valoración

La Terraza (Alemeda de Hércules)

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En El Tapeador somos grandes frecuentes de nuestra amada Alameda de Hércules, lugar prolífico en cuanto a bares y locales, plaza cambiante en la que no paran de abrir nuevas tabernas, restaurares, discotequillas y antros por doquier.

Nos enteramos que el grupo del Duo Tapas, (próximamente dueño de toda la plaza) había abierto un nuevo local justo al lado de sus hermanos, el primero mencionado y el Sidonia. Y allí que nos fuimos a probarlo el sábado noche. Nos referimos al nuevo local llamado La Terraza.


Obviamente y como somos listas, reservamos con antelación. Si no, os adelanto que nos hubiera resultado bien difícil cenar allí ya que estaba como suele decirse de "bote en bote".
El rollo es parecido al del Chifa (también de la misma cadena) y la decoración es bonita, el local es amplio y tienen como mil camareros para atenderte.

Cosas que me han encantado del La Terraza: que tienen cervezas artesanas de tirador y también en botellines. Que tienen muchísimo personal atendiendo y son muy agradables. Que puedes elegir entre tres cartas y es como si comieras en tres sitios a la vez!


Os explico esto último. Sidonia, Duo Tapas y La Terraza son tres locales practicamente pegados y del mismo grupo, en calle Calatrava (ya casi Alameda). Cada uno tiene su propia carta, pero en los tres locales puedes pedir las cartas de los otros dos y disfrutar tapas de unos y de otros. Los camareros salen y van al otro bar y te traen tu tapita y esto mola un montón!!

La carta de La Terraza es, de momento, la más cortita de las tres, pero variada y riquísima. Pedimos la ensaladilla de pollo al curry que fue de mis platos favoritos de la noche.


Variamos con las demás cartas y de entre los tres locales deglutamos tapas como: croquetas variadas, verduras en tempura (tapa enooooorme), rissoto cuatro quesos, rissoto de boletus, tartar de atún y
solomillo con verduras, que vino muy bien presentado en una especie de plato-barco pero luego estaba un poco tieso.

Y para acabar, la guinda la pusieron las tartas caseras de queso con dulce de leche y zanahoria, que estaban por supuesto riquísimas.



Pagamos 14€ por cabeza, un precio irrisorio para lo bien que comimos, así que ¿qué os puedo decir? pues que sin dudarlo debéis probar este nuevo local y disfrutar de las viandas exquisitas de 3 bares en 1, de buena calidad y con un ambiente la mar de agradable.

Valoración 

Ultramarinos bar El Veedor

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El Veedor es el primer bar al que fui en Cádiz, me llevó mi linda Lucía y la verdad es que es al que más fiel le soy. No hay semana en la que no vaya por lo menos una vez.

Tienda de ultramarinos-bar El Veedor Esta tienda de ultramarinos- bar se encuentra en la calle Veedor esquina con la calle Vea Murguía. Es un local muy estrechito con techos altos y estanterías de madera repletas de alimentos ricos. El local se divide en dos partes aunque en los momentos de máxima afluencia casi que se convierte en uno nada más. La primera "parte" y más pequeña porque sólo consta de un mostrador-refrigerador cara el público es la tienda de ultramarinos. Allí se puede encontrar chacina al corte, productos del atún barbateño (love love love), latitas gourmet de cosas ricas (mejillones, anchoas, berberechos, atún...) y también productos del día a día (Cola-cao, galletas María, patatas fritas, aceite....). La tienda de ultramarinos no es especialmente barata, pero bien es cierto que la calidad hay que pagarla y que en El Veedor hay mucha mucha calidad.

Tortilla rellena de espinacas y queso. Tienda de ultramarinos- bar El VeedorLa segunda "parte" y la que yo más frecuento es el bar propiamente dicho. Me habían hablado maravillas de sus tortillas rellenas y a decir verdad, se habían quedado cortos. Tienen mucha variedad: tortilla de patatas "simple", rellena de ahumados, de espinacas y queso, de berenjenas con jamón york, de espárragos....  Estas son las que yo he probado y no puedo elegir una, la verdad; todas están exquisitas. Quizá hoy me quede con la de espinacas y queso... pero sólo hoy.
Entre sus otras maravillas se encuentra el jamón, el queso de cualquier variedad (payoyo, manchego), el atún al limón, la carne al toro, la carne de venado en salsa, las habitas con jamón, los chicharrones especiales que se sirven con un poquito de sal y limón.... y los chicharrones tradicionales (mmm, ñam ñam). Estos últimos sólo los traen los martes y los viernes, por lo que son días estupendos para darse una vuelta por El Veedor. Últimamente no estoy teniendo mucha suerte y cuando voy ya se han acabado, pero todavía recuerdo el riquísimo sabor de los últimos que me comí a mediados de enero. Creo que fueron los mejores de los tres meses que llevaba en Cádiz.

Chicharrones tradicionales.


Reconozco que por no beber manzanilla me estoy perdiendo uno de los encantos del Veedor, pero qué le vamos a hacer, sigue estando muy fuerte para mí. Sólo he probado el vino tinto de la casa y la verdad es que está muy bueno. 

Y por último, pero no menos importante me gustaría hablar del servicio de camareros. Les doy un 10. Es increíble cómo se acuerdan de lo que pides de una vez para otra, de si desayunas o no o cómo tomas el té. Y la verdad es que aunque el bar está casi siempre lleno son muy rápidos y eficientes, siempre con una sonrisa en la cara e intentando atender con diligencia a todos sus clientes. 

Foto tomada de https://visitarecomendada.wordpress.com/2012/02/09/el-veedor-y-arturo-perez-reverte/ 

Por todo esto, nuestra valoración es 



Gastrobar Zalata

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Esta semana dando una vuelta por la zona de San Juan de la Palma, siendo tarde y buscando un sitio agradable para comer y que tuviera mesas fuera, fuimos a parar a Zalata, un nuevo gastrobar tranquilo y bonito en la calle Doña María Coronel.



Según pudimos ver en su carta y por su servicio lo llevan latinos y la carta es una fusión entre las carnes y sabores de aquí con los de allí. Tiene una carta no muy amplia pero con un poquito de casa cosa (carnes, pescados, tapas frías, etc).

Como éramos cuatro pudimos probar diferentes tapas, a saber, cous-cous de quinoa con cordero, rollito de abril y aceite negro (rollos de patata normal y violeta con aceitunas y salsas picantes), el crujiente de queso de cabra y peras caramelizadas (una especie de hojaldre muy bien cocinado con queso de cabra y, creo que espinacas, dentro), briwate de dos sabores (como unos grandes nachos o tortas con pollo y salsita por encima), tiras de pollo con espaguetis de patata, bacalao de bilbao con arroz negro y por último el solomillo de ternera con tortilla.


Todas las recetas así como las presentaciones son muy elaboradas como veis en las imágenes, se nota que los productos son de calidad y los sabores eran muy buenos.

Me gustaron especialmente los briwates de pollo y el crujiente de queso de cabra y peras caramelizadas, el bacalao negro también estaba riquisimo y el arroz con su poquito de alioli por encima. Lo que menos me gustó fueron los rollos de patatas con trozos de aceitunas, que no le vi demasiado el punto.

De precio no está mal, pagamos 25€ por pareja, bebimos unas cuantas cervezas y tomamos dos tapas cada uno. No es especialmente barato, pero es lo que se suele pagar cuando la cocina es de este tipo y el tipo de presentación.



Como gran punto negativo diré que el servicio fue regular. El chico que nos atendió era muy agradable pero tardaron en servirnos muchísimo tiempo. Al menos media hora o más para la primera tapa. Tampoco nos pusieron servilletero en la mesa. En Sevilla estamos acostumbrados a un buen trato en los bares y a mucha rapidez y esto, teniendo en cuenta que había un par de mesas más no me pareció de recibo, le quita puntos a la crítica. No sé si es algo habitual allí o fue puntual.



Tienen una web en la que podéis ver lo que ofrecen y conocer un poquito mejor la historia del lugar y su chef.

Resumiendo, lo recomiendo, la cocina es buena aunque tampoco es una cosa loca, los productos son de buena calidad y la carta es original. Id con tiempo porque son lentos.

Valoración


A plomo

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Hace ya unos mesecitos que estoy viviendo en Cádiz y he comido en unos sitios estupendos pero el sábado pasado por recomendación de mi amigo Javi fui a A plomo y decidí que quería inaugurar mi etapa gaditana con este restaurante. Se encuentra en la calle Fernández Ballesteros nº3 (muy cerquita del paseo marítimo).
A plomo no lleva mucho tiempo abierto, creo recordar que desde octubre de 2016, pero todo el mundo que lo ha probado se ha enamorado de su carta, que según pone en la web irán renovando cada tres meses para adaptarse a los productos de temporada. Y la verdad es que sí, porque revisando la carta de la web y la que nosotros vimos ya hay algunas diferencias.

Es un local pequeñito con tres partes: la barra, las mesitas altas y el comedor. Al ser pequeño es imprescindible reservar mesa en el comedor. No sé si las mesas altas van por reserva también, pero me enteraré la próxima vez.

Hummus con papa dum. A Plomo Cádiz. El Tapeador.

El comedor es muy acogedor, con luz tenue, espacio suficiente entre las mesas para no molestarse los comensales incluso aunque haya grupos y amplios ventanales. Nosotros fuimos a cenar pero imagino que la luz al mediodía será preciosa.

Pulpo a la brasa. A plomo Cádiz. El Tapeador. Tienen una carta no muy extensa pero con platos muy ricos. Como entrante pedimos hummus con papa dum (por recomendación y porque somos los tontos del hummus) pero también nos llamó mucho la atención el paté de ortiguillas, que caerá la próxima vez. El hummus súper rico, ningún sabor sobresalía sobre otro, muy buena textura y bastante cantidad.

Como entrantes calientes queríamos probar el tataki de presa, el ravioli de rabo de toro y el pulpo a la brasa. Pero ya habían cambiado la carta así que nos decidimos por el pulpo y pad thai. Aunque finalmente sólo pedimos el pulpo porque nos parecía que iba a ser mucha comida. Y acertamos. El pulpo estaba en su punto y las patitas muy crujientes. La salsa que lo acompañaba estaba deliciosa y la verdad es que es un acierto porque a mí no se me hubiera ocurrido nunca ponerle salsa al pulpo.

Queríamos comer también un poco de carne y nos decidimos por la rubia gallega (también recomendación de muchos clientes) pero no quedaba así que pedimos carrillada ibérica lacada con bulgur. Venían dos piezas y la carne estaba muy blandita y con un sabor estupendo. La ensalada de bulgur -para mi gusto- un poco aceitosa, pero eso no le quita ningún mérito al plato.

Carrillada ibérica lacada con bulgur. A plomo Cádiz. El Tapeador.

Para finalizar la dulce velada pedimos strudel de manzana, al que acompaña una bola de helado de leche merengada. ¡Ay, qué pena que yo no pueda comer ahora helados porque ese sabor era mi favorito! Estaba muy bueno, y eso que los postres en este blog no suelen abundar mucho.

Pedimos vino por copa, aconsejados por la maître Angie. Esta cena la maridamos con Forlong Petit.

Ahora me gustaría hablar del servicio de camareros
. Son super profesionales y super atentos. Se nota que el cliente es lo primero y lo más importante. Un diez para ellos. 


Por último, si queréis reservar podéis llamar al 856 07 10 57 en horario de apertura. Almuerzos de martes a domingo de 13.30 a 15.30 y cenas de martes a sábado de 20.30 a 23.30. Cierran domingo noche y lunes todo el día pero abren festivos y sus vísperas.
Si los quieres seguir por redes, aqui puedes encontrar su Facebook.

Por todo ello nuestra valoración no podía ser otra que



Bar Casa Bonilla

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El bar "Casa Bonilla" es un nuevo establecimiento en la esquina de calle Conde de Halcón con Miraflores. Uno de esos sitios con sabor auténtico, comida casera tradicional, buenos y grandes platos calientes y especialidad en carnes a las brasa.

Tiene terracota fuera muy agradable y dentro un poco más formal con mantel y copistas, el local es acogedor y suele haber buen ambiente.

Se ha convertido en uno de mis sitios habituales ya que me coge muy cerca de casa y me gusta el trato. Tanto para una cerveza rápida como para unas tapas o un almuerzo más en condiciones el Bonilla siempre está muy y a mano.


Sobre la carta, es amplia sin ser tampoco super extensa, pero hay donde elegir. Chacinas, panes de la casa, arroces y carnes es de lo que más.

Cuando te sientas y pides la primera cerveza (Cruzcampo muy fría) te sirven de aperitivo un platito de chicharrones, (con esto ya me ganaron para siempre) los mejores que he probado nunca, bien fritos y muy muy crujientes, en trozos pequeños. Casi siempre pedimos otra tapa de chicharrones porque son irresistibles.

Para comer si no te apetece carne el arroz puede ser estupendo. Es caldoso (aunque a veces tiene también paella), muy bien cocinado y viene en fuente, así que es para dos o tres personas, con esto y algo de picar antes tipo revuelto has comido. Otro plato que he probado y me chifla son los huevos rotos con jamón (en la foto)...una delicia!


Si eres de las personas que disfrutan con la carne, no lo dudes, pide algunas tapas para probar. Suelen tener cordero, rabo de toro, ternera... en chuletas, al horno,,,,ñam ñam!
Siempre bien cocinada, en su punto y riquísima.

Ahora también han empezado a abrir temprano por las mañanas para poder disfrutar de sus buenas tostadas con jamón!!

El Bonilla no es un sitio especialmente barato, de tapas no sale mal (2,5€ aprox), si pides platos si se encarece un poco más, pero merece la pena por comer en uno de esos sitios que están desapareciendo, un local de los de pueblo, un local en el que comer como en casa.

Valoración

Voraz

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Esta semana pasada hemos tenido la gran suerte de que nos invitaran a una degustación en el nuevo restaurante de moda del Parque de los Príncipes, Voraz. 

La ubicación (Calle Santa Fe) es ideal para familias con niños porque está en el mismo parque, es una zona muy bien comunicada y agradable. El restaurante tiene un par de salones y una gran zona al aire libre está estupendamente montado y decorado y el servicio es muy bueno.

Digo todo esto al principio porque lo que me interesa contaros de verdad es lo que disfrutamos comiendo allí y todas las exquisiteces de su variada carta que pudimos probar.

Para comenzar nos sirvieron las bebidas y una panera con diferentes tipos de pan calentitos y una botellita de aceite, uno de esos detalles que ya desde el principio te atrapa.





Nos dijeron que empezaríamos con un tartar de atún. ¡qué sorpresa nos llevamos cuando lo probamos y vimos que la textura no era la de un tartar, el sabor no era la de un tartar, pero la apariencia era totalmente la de un tartar!!! Aunque intentaron tomarnos el pelo el aperitivo era una sandía cortada y presentada como un tartar, un trampantojo digno de engañar a cualquiera, al menos en apariencia! Y oye, un aperitivo muy rico para ir abriendo boca.

Tras el juego nos sirvieron el verdadero tartar de atún que estaba riquísimo y rodeado de algas, que me resultaron muy curiosas, el sabor (muy marítimo) es bastante particular y muy bien combinado con el pescado, nunca había probado las algas.



Seguimos con la ensaladilla de salmón y melva, espectacular. Ya sabéis que nos pirran las ensaladillas (como a todo buen sevillano) y esta, sin dejar de ser una ensaladilla preparada de modo tradicional estaba riquísima, sin duda por la elección de productos al prepararla.

Seguidamente nos sirvieron gambas (frías) y langostinos (calientes) y seguimos con el mar ya que después pudimos probar unos tacos de merluza de pintxo de tortilla de camarones con mahonesa de piparra, toda una novedad, algo muy nuevo, la merluza exquisita y muy bien frito.



Aunque ya estábamos llegando al límite no podíamos dejar de probar todo lo que nos traían y seguimos, esta vez pasándonos a la carne. Primero nos sirvieron un potaje de la casa con carne de buey, ideal para estas fechas.
Acto seguido la Burguer Voraz (que fue uno de mis platos favoritos), con queso fuerte, hojas verdes y tomate lo que de verdad impresiona y hay que saborear de esta hamburguesa es la propia carne, en su punto y realmente de calidad, picada por ellos mismos. Servida con patatas crujientes...Dios que carne!!!!



En este punto y aunque nos quedaba algo más de carne que probar ya no teníamos hueco y empezamos con los postres, el primer novedoso postre fue un "Gin-lemon aéreo". El auténtico postre para los "ginebreros" como yo ya que realmente sabe a ginebra, pues nos contó el chef que no pierde el alcohol, sin embargo la textura es espumosa y muy divertida.

El gran broche final del almuerzo fue el POSTRE con mayúsculas: ya la presentación fue realmente espectacular, en una bandeja-espejo en el que presentaban unos buñuelos (auténticos) con helado de vainilla por encima, diferentes tipos de chocolate alrededor...inexplicable. E S P E C T A C U L A R!!!!!


¿Qué más puedo deciros? Que tienen una excelente carta de vinos de las que a mi me gustan con muchos vinos andaluces (como debe ser), el que yo elegí fue Bienteveo, de Almonaster la Real, riquísimo.



Os dejo la web de Voraz para que echéis un vistazo y aprovecho para dar las gracias por la espléndida degustación de la que nos hicieron partícipes.

Valoración:




 
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